DoloresShawol
3 years ago500+ Views
Pong. Un golpe más sonó en la casa de mis padres. Pong. Y otro. -¡Ya detente! -Unas manos detuvieron mi cabeza antes de que sonara de nuevo. -Empiezo a pensar que me agradabas más cuando no tenías personalidad. -Suspiré. -A mi también me agradaba más. -¿Cuanto tiempo piensas esconderte en casa de tus padres? -Solo he estado aquí un fin de semana. -Eso es demasiado comparado con los últimos años. -Tenía razón, me habían llamado para celebrar mi ingreso a la universidad y que Kai había vuelto a casa de su campamento y me había quedado. -¿O será que no puedes separarte de mí? -Le lancé una mirada desafiante. En tres días yo había hecho mi propio mundo trizas y en parte era su culpa. Flashback -Ejum ejum - alguien aclaró su garganta detrás de mi. En mi sorpresa solté al alto deprisa separándome de los labios que extrañé al instante. -¿Los conoces? -Una chica con cabello rubio, abrigo azul y minifalda, con ese frío, se aferraba al brazo de mi primo. -Este es un pariente. -Me señaló con aire de superioridad. -Ya veo el parecido - la chica acomodo su bolsa - son una linda pareja -nos sonrió. -Nos vemos dongsaeng. -Besó la mejilla de Kai y salió corriendo en tacones. -Buena suerte en el hospital. -Nos miró de nuevo. Habíamos estado en completo silencio todo ese rato. -Ire a ver a hyung -Minho dijo después de un momento caminando deprisa de regreso a los departamentos. -Tengo sueño - intenté seguirlo pero Kai me detuvo. -Me explicas qué está pasando- bajé la cabeza. -Ni yo sé que pasó, hace un momento pensé que me había quedado dormido y estaba soñando. Pero conforme pasó el día las cosas se pusieron más raras. Intentaba no contarle a Kai y sentía que había sido un error. Sentí que era aún peor cuando Jonghyun me llamó para invitarme a celebrar tan pronto Key volviera de visitar a su abuela. -No puedes seguir así -escuché la voz de Kai en medio de la noche. -No has dormido nada. -Tienes razón -suspiré. -No pueden evadirse todo el tiempo. -En eso también tenía razón. Por lo qué me decidí a buscar al masoquista a la mañana siguiente para decirle... aun no sabía qué decirle. Tan pronto le encontré haciendo ejercicio fuera me miró sorprendido. -¿Tienes un momento masoquista? -Me le quedé mirando, tenía los brazos marcados descubiertos en ese frío. -Dime. -Es sobre ayer... -No sabía cómo seguir.
-Sobre eso - se cubrió con una chamarra -Taemin, creo que debo ser honesto. -Me quedé petrificado. - Tomé la oportunidad después de que me besaste para fastidiar a Jonghyun, darle una cucharada de su propia medicina, pero al instante supe que no es lo mio. -Algo se rompió dentro de mi. -Perdón Taemin, hice algo por las razones equivocadas. -Lo entiendo, -sonreí, ya no quería pensar más en ello, quería alejarme de él al instante -solo quería decir que lo olvidaras. Sé paró frente a mí. -Puedes golpearme, lo que hice fue horrible. -Esto confirma que eres un masoquista, -me giré- pero no te daré el gusto de golpearte. -Me alejé tan rápido como pude escapando otra vez de él como debía haberlo hecho siempre. Cuando volví a casa después de huir todo el día. Kai se había ido y tenía 17 llamadas perdidas de Jonghyun hyung. Me sentía tan raro, no lo podía expresar de ninguna manera, en parte herido, en parte aletargado, sin alivio. Simplemente no sabía. Cuando recibí el mensaje de mi madre a la mañana siguiente solo tomé mis cosas y salí deprisa a casa. Fin del Flashback -Por lo menos deberías contestarle al que se la pasa llamando. -Eso es lo que me preocupa más. -Si estas con alguien más solo dile. -Suspiré, no podía decirle a Kai, sentía que armaría un escándalo. Cada momento que pasaba estaba seguro que la única solución era mudarme de una vez, solo quedaban un par de semanas. Volver a ser invisible no sonaba tan mal. -Gracias por ayudarme a decirle a tu mamá. -Le miré. -Si me agradas más con personalidad- tomó una toalla -por lo menos así no parece que te sigues torturando. -Salió de la habitación.
-¿Encontraste nuevo apartamento? -Afirmé a Key mientras doblábamos ropa. -Deberíamos hacer una fiesta cuando te ayudemos a mudarte. -No es necesario. -¿Seguro? -Afirmé. -Estas más raro de lo común-tocó mi frente. -¿Qué haces? -Pregunté riendo. -Reviso si tienes fiebre. -Le moví la mano y sonreí. -Solo pasa porque es mi último día. -Y porque verás a Jonghyun. -Y porque veré a Jong... ¿Cómo supiste?- Me enseñó su celular. -Me acaba de mandar un mensaje. -Sonrió y me tomó de los hombros. - Solo sé directo y honesto con él. Aunque si lo haces sufrir te las veras conmigo. -Afirmé y el regresó a doblar ropa. Al final del día las chicas me dieron un obsequio y me sentí extraño, parecía que si las extrañaría, había pasado de lado a lado, entrando y saliendo de lugares de trabajo pero rara vez me conectaba con mis compañeros.
-¿Quieres un helado? -Miraba al piso mientras que caminaba junto a Jonghyun hyung. -¿Con este frío? -Me quería reír por la sugerencia. Él siempre me daba ánimos y era muy fácil de acercársele, alguien a quién le puedes otorgar toda tu confianza. -Se me antojan cosas frías cuando hace frío, es completamente normal. -Estás loco. -Solo un poco -dijo deteniéndose. Me detuve también y bajé mi bufanda para poder hablar claramente pero en este momento noté que sus ojos brillaban de forma cristalina. -¿Te encuentras bien hyung? -Si - se limpió los ojos con la manga y giró el rostro. -Hyung. -Sé qué vas a decirme hoy, no eres difícil de leer TaeTae. -Lo siento. -¿Hay alguien más? -Las palabras "una cucharada de su propia medicina" retumbaron en mi cabeza. -En realidad no. -Entonces, ¿no podrías darme otra oportunidad? -Negué suave y bajé mi mirada. -Creo que si alguien genial como Jonghyun hyung no debe aferrarse. -Taemin -Se acercó a mi y acarició el borde de mi rostro. -Eres más especial y talentoso de lo que crees. No pude evitar sonreír y se paró de puntitas para besar mi frente bajando mi cabeza. -Esta condenada juventud tiene que ser tan alta. -Reí explosivamente. -Seguiremos como amigos, ¿verdad? -Afirmé. -Vamos hyung raro - me puse detrás de él y lo empujé- te compraré un helado. -Y yo un café caliente.
-¡Esta es la última caja! -Uno de los chicos del servicio de mudanzas dijo al salir con el cubo de cartón en sus brazos. Miré alrededor el departamento helado y vacío. Me abracé a mi mismo para ignorar el frío y comencé a revisar si no había dejado nada. En un rincón del armario, había un montoncito de prendas que ignoré a propósito. Lo tomé entre mis brazos y caminé con él hasta la barra de la cocina. -De verdad pierdo muchos guantes - extendí los guantes en la mesa, todos eran guantes huérfanos, había perdido el par en algún lado. A veces hasta perdía ambos, no sabía que hacer con ellos. Siempre estaba la opción de usarlos desordenados pero algo me impedía hacerlo, sentía que cada pieza tenía su pareja y no debería mezclarlas. -¿Te vas sin despedirte? -La voz ronca de la puerta me hizo girar y me encontré al masoquista recargado y mirándome con enojo. -Estaba por despedirme. -Le sonreí. No podía estar molesto con él, me había dado cuenta rápido. Así como Jonghyun no podía enojarse conmigo yo tampoco podía exigir que se correspondiesen mis sentimientos. Había sido herido, pero el estaba arrepentido. -¿Qué es eso? -Se acercó a ver lo que hacía. -Guantes -Se paró estático junto a mí, viéndolos fijamente. -Si, si, lo sé, he perdido muchos. -¿Qué harás con ellos? -Pensaba dejarlos aquí - Los acomodé en una fila. -¿Aquí? -Así por lo menos sabré dónde los perdí -sonreí y tomé la maleta que quedaba. -No te tortures tanto masoquista -lo tomé del hombro -se que quieres presumir tus músculos pero no vale la pena morir de hipotermia. -Ya no intentes ser invisible porque así llamas más la atención- me despeinó- y si no hablas todos pensaran que eres una chica. -No soy una chica- me acomodé el cabello y me puse el gorro. -No soy un masoquista. -Nos vemos Minho hyung. -Caminé a la puerta. -¿No hay beso de despedida? -Ya quisieras. -Le saqué la lengua desde el pasillo y seguí hacia la entrada. -Taemin - me llamó y me giré un momento a verle. -Gracias. -¿Por qué? -Ahora estaba confundido. -Solo gracias- caminó hasta su puerta y la abrió, me miró una vez más y entró cerrando tras de él. Me sentí adolorido al instante como si hubiesen cortado una parte de mí. Pero era lo mejor, cortar toda comunicación con él y dejarlo en el pasado. -Tal vez yo soy el masoquita -cubrí mi boca con la bufanda y acomodé mis lentes avanzando por el pasillo dejando atrás el helado departamento. ~Continuará~
4 Likes
1 Share
1 comment
Suggested
Recent
Apenas comentando, ¿porque, Minho? , pensé que te gustaba Taemin aún creo que te gusta y siento que no fuiste sincero con él, espero que no te arrepientas en el futuro
4
1
1