jmilyvp
6 years ago1,000+ Views
La muerte y los ritos funerarios en general no son temas fáciles o agradables para tratar, pero sí muy importantes cuando se trata de entender la tradición de un pueblo; en el caso de las costumbres orientales, se puede deducir que son un poco diferentes a las tradiciones hispanoamericanas y por ello, vale la pena abundar un poco en el tema para estar preparados en el peor de los casos, pues lo que menos se desea es cometer un error que pueda ofender a los dolientes en una situación de esas. Una de las características de los funerales en Corea, es que como estándar, duran tres días desde el momento en que se anuncia el fallecimiento hasta el momento en que se concluyen todos los rituales; sin embargo, hay quien dice que la temporada de duelo oficialmente termina 100 días después, todo depende de qué tan tradicionales sean las familias. Pero además del tiempo, hay algo que sorprende mucho a los foráneos: el dinero de las condolencias. Otra característica que llama la atención, particularmente de los foráneos, es lo que se conoce como “dinero de las condolencias”. La tradición – que se mantiene a todos los niveles de la sociedad- consiste básicamente en entregar una contribución económica para la familia del fallecido con el propósito de ayudar a solventar los gastos del funeral, pues como todo, son sumamente costosos. La verdad tras el dinero de las condolencias debe tratar de entenderse como el hecho de que la sociedad coreana ha sido siempre muy unida en el sentido de ayudarse los unos a los otros, como parte de la responsabilidad comunal, por lo que cooperar en momentos difíciles no es algo fuera de lo normal, aunque en Corea, muchos lo mal interpretan por la forma en que sucede, pues pareciera algo casi obligatorio, como se señala a continuación: La norma social indica que al llegar a la sala del funeral, lo primero con lo que se encontrará es una mesa con una persona a modo de recepción donde se extiende también el libro de las condolencias para registrar a los visitantes y agradecerles posteriormente. Pero además, hay una caja –generalmente de madera- donde las personas que llegan depositan un sobre especial con el dinero para la familia. Al estar en la entrada, se espera que todas las personas ofrezcan dinero, y por tanto, es difícil no hacerlo. Por otro lado, aunque la persona quien recibe a los visitantes no ve la cantidad dentro de cada sobre, cada uno de éstos tiene escrito el nombre de la persona que lo dio, de manera que al final, los familiares sabe exactamente con cuánto contribuyó cada uno. También es importante mencionar que hay ciertas expectativas, es decir, a mayor cercanía a los miembros principales de la familia, se espera que mayor sea la contribución económica y por supuesto, dejando de lado lo meramente material, de las personas o amigos más cercanos a la familia doliente, se espera que brinden ayuda en la organización de los ritos, recibiendo a la gente que llega y checando que todo se efectúe en orden y tranquilidad. En cuanto al atuendo, obviamente se espera modestia y colores oscuros, preferiblemente negro, salvo por la persona encargada de presidir el funeral. Durante los funerales, generalmente es el hijo mayor quien encabeza la ceremonia, por lo que quienes van a ofrecer sus condolencias, le encuentran en la sala principal usando una especie de sombrero especial en color claro, o incluso, todo un atuendo en el mismo tono. Se aclara que esto ocurre la sala principal porque luego de ofrecer el dinero, las personas son conducidas a la sala donde se encuentra un altar con la foto del difunto y crisantemos blancos principalmente. Es ahí donde cada visitante realiza dos reverencias completas -hasta el piso- y luego otra a la mitad frente al altar. Luego, hay que voltear de espaldas a la foto del difunto donde se encuentra la familia y hacer otra media reverencia ante ellos para finalmente, abandonar la habitación. Es importante mencionar que a diferencia de los funerales en otros países, los coreanos no suelen exhibir al difunto “de cuerpo presente”, como se dice a veces, pues se considera demasiado impactante y por lo tanto, al entrar en la sala principal, sólo se ve la foto, pero nunca el ataúd, que puede estar aparte o escondido detrás del altar. Finalmente, es común pasar a otra sala donde hay comida para los visitantes. Se considera una modalidad ya formal el permanecer ahí, comer, quizá hablar un poco con otras personas, y después, retirarse del lugar o permanecer toda la noche acompañando a la familia en su dolor. Como han leído, comparado con las tradiciones hispanas, los rituales funerarios son un tanto diferentes, pero en una sociedad como la coreana donde el protocolo y las tradiciones son tan relevantes, momentos de la vida familiar tan relevantes son sin duda, ejemplos en donde es sumamente importante saber cómo comportarse. Fuente: Kbs http://www.generacionkpop.com/2012/12/corea-una-forma-diferente-para-decir.html
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Muy buen dato unnie! Muchas gracias!!!
es tan diferente a los países is panos
Gracias por la informacion,muy interesante.
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